
Cuando hablamos de manipulación mental, para muchos no deja de ser poco menos que un "cuento chino", algunas personas, aún hoy, ni siquiera se creen que exista tal cosa, y, otras, directamente, dudan hasta de técnicas como hipnosis. Pero lo cierto es que existe, y a diario nos vemos influenciados, querámoslo o no, por ello. Más aún en nuestra sociedad moderna en donde desde todos sitios nos llegan mensajes e información que satura nuestro cerebro (la saturación mental es una de las amenazas más candentes de nuestros días, que incluso tiene consecuencias -muy estudiadas ya- físicas, con diferente sintomatología, en donde el cerebro ya no es capaz de clasificar con la suficiente rapidez lo que es importante de lo que no y por ello se suelen producir alteraciones como falta de concentración, de memoria o de coordinación). Y, no obstante, es, paradójicamente, (y tal vez por su aspecto intangible) donde compañías de todo tipo se mueven sin escrúpulos y con total libertad y legalidad de actuación.
Estas técnicas y parecidas, han llevado a millones de personas, por ejemplo, a donar todos sus bienes a sectas peligrosas, y esas personas no eran más tontos o más crédulos que tú o que yo. Otras veces son culpables de acciones como que nos decidamos por una u otra cuestión, en actos como una compra o una votación.
Un buen ejemplo de manipulación de masas lo tenemos en anuncios como en el televisivo (que puedes
ver aquí) de VisionLab. Me llamó la atención el encontrarme con personas que decían no poder olvidarse del spot, muchas de ellas ni siquiera recordaban el nombre de la compañía, sólo sabían lo que anunciaban y la coletilla "gratuito". El anuncio se les había "clavado" en el cerebro como un tornillo metido a profundidad entre sus neuronas. ¿Cómo se había conseguido eso, en apenas unos pocos segundos de música? A continuación te lo explico.